Palabras más, palabras menos

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Hay palabras que se sienten como brisas del atardecer, hay otras que son como ráfagas que levantan polvareda. Hay palabras que se las lleva el viento, y otras que por su propio peso no pueden ser arrasadas por ningún temporal. No hay palabras más hirientes que las del violento. No hay palabras más fantásticas que las de un cuento.
¿Que tenés para decir? Lo que digas puede ser usado en tu contra. Es por eso que muchas veces “el silencio es salud”. Y muchas otras necesitamos hablar. No hay nada más saludable que hacer “catarsis”. Porque como decía una vecina “si no lo sacás te hace mal”.
Nos cansamos de hablar porque le tememos al silencio. Y terminamos haciendo un monólogo donde invisibilizamos al otro. Cada tanto una pausa nos viene bien, tragamos saliva y hasta preguntamos ¿entendés lo que te digo?, para luego seguir con nuestro soliloquio.
Claro que muchas veces el otro espera que hablemos. En realidad porque nos conoce. Y se extraña cuando hacemos silencio. “¿Estás enfermo?” o “Te comieron la lengua los ratones”, suelen ser las frases más utilizadas.
También están los que son de poco hablar, y muchas veces cuando se animan a decir algo, no terminan de decirlo y le completamos la frase. Porque de esa manera pensamos que ayudamos. ¡Es que en realidad estaba nervioso… pobre! Pero también muchas veces los nerviosos somos nosotros que queremos que digan algo, y le metemos presión con un “Decilo Enzo, decilo”.
Lo más interesante es cuando conversamos. Es el momento donde las palabras juegan. Es como bailar con el otro. Es avanzar y dar el espacio para que el otro avance. Con el otro podemos construir pensamientos, ideas y proyectos creativos. Grandes ideas y negocios han surgido en una charla de café.
El bla, bla, bla; las frases, los discursos, los silencios y las conversaciones son parte de nuestra vida cotidiana. Una vida líquida, que generalmente corre de prisa. Donde la pausa necesariamente es la escucha.
El habla y la escucha son parte del mismo proceso creativo, y permite que las palabras no se las lleve el viento. Porque se vuelven importantes y útiles para el otro. Quedan “en la nube” flotando para que alguien las tome cuando las necesite. Y, tal vez pueda transformarse en una frase de amor o en el mejor de los cuentos.

Palabras mas palabras menos

 

 

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3 Comentarios Agrega el tuyo

  1. El Blog de Úrsula dice:

    Muy de acuerdo con tu análisis de la/s palabra/s, y añado que por aquí decimos también que a veces son “un arma de doble filo”
    Saludos, compañera

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    1. DGZ dice:

      Si. El ensayo es disparador para sumar muchas variantes como la que vos planteas. De eso se trata la filosofía cotidiana. Gracias Úrsula por comentar mi blog!

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      1. El Blog de Úrsula dice:

        Gracias a ti.
        Buen día y un abrazo

        Le gusta a 1 persona

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